Asimetrías
En nuestro cuerpo puede haber ligeras asimetrías que no son candidatas a solucionar.
Pero cuando se dan grandes asimetrías (faciales o corporales), es conveniente recurrir a la cirugía, puesto que si no, conlleva a una insatisfacción personal y a la posible creación de complejos por parte de la persona afectada.
Como ejemplos: una chica joven con una mama muy grande y otra pequeña, un niño con una oreja abierta y otra no, hemitrofias faciales...
La más frecuente es la asimetría mamaria, tener las mamas con una diferencia de volúmenes muy evidente.